Análisis de documental. Raúl Escudero

Walt Disney: un imperio de sueños – RNE

 

De cara al análisis del reportaje como género radiofónico mixto, Emma Rodero Antón establecía una doble clasificación de éste tipo de producciones: una primera en función del momento de emisión, y otra en relación al grado de profundidad.

Centrándonos esta vez en el segundo criterio, podemos hablar de tres formas de hacer reportaje: el reportaje elemental, el documental y el gran reportaje de investigación. Estos tres tipos de reportaje indagan con menor o mayor profundidad en el tema a tratar. El reportaje elemental sería el más sencillo de todos, y el gran reportaje de investigación el más complejo.

En este caso vamos a hablar de un documental. Así describe el subgénero documental Emma Rodero: “Lo que distingue al documental del resto de los reportajes y, en especial, del elemental, es su mayor profundidad. Las diferencias entre un reportaje elemental y un documental radican en el hecho de que el primero se ciñe a aspectos parciales y muy concretos de la realidad, mientras que el segundo suele proporcionar visiones más amplias y globales. En el documental, el proceso de elaboración y realización en su totalidad resulta más complejo”.

El documental “Walt Disney: un imperio de sueños” fue emitido el 9 de febrero de 2013 en RNE. Narra el recorrido de Walter Elias Disney y la forma en que erigió el gran impero de la animación que hoy en día constituye la entidad que lleva su nombre. Esta es la descripción que nos ofrece RNE en su web:

Walt Disney (1901-1966), el hombre que creó un imperio cinematográfico partiendo de los dibujos animados, fue una persona creativa que renovó ese género e introdujo nuevas técnicas de realización, pero capaz también de denunciar a sus trabajadores y a Charles Chaplin ante el Comité de Actividades Antiamericanas.
Este documental de Modesta Cruz muestra todas esas facetas con la ayuda de Peter Stephan Jungk, autor del libro El americano perfecto, y el compositor Philip Glass que lo ha convertido en ópera. También intervienen el director de animación Cruz Delgado, el productor Manuel Cristóbal, el escritor Jorge Fonte y el doctor en comunicación audiovisual Francisco José Mariano.

 

El documental no deja de ser un reportaje, por lo que podemos encontrar en él los mismos rasgos definitorios. Como ya pudimos ver en el análisis de un reportaje, y según Rodero, el documental se caracterizará por la flexibilidad en su concepción y realización, la expresividad, una larga duración y, como hemos dicho, la profundidad.

En cuanto a la duración, el documental suele alcanzar una hora, aunque siempre encontraremos ejemplos de menor y mayor duración. En este caso, hablamos de un documental de 56 minutos, lo cual facilita la labor del periodista de profundizar en el tema a tratar. Por todas estas razones, es un género que goza de gran aceptación entre los oyentes.

El documental, al ser un género más complejo en su realización, acostumbra a emitirse en diferido. No hay cabida para la improvisación y permite un control del proceso de elaboración, por lo que se muestra más pulido.

“Walt Disney: un imperio de sueños” constituye un buen ejemplo de documental. Su construcción ha sido cuidada y el resultado es satisfactorio: un interesante reportaje en profundidad.

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