Análisis de reportaje. Raúl Escudero

Día Mundial de la Radio – Radio 5 (RNE)

 

“El reportaje es el género periodístico que indaga con distintos grados de profundidad, valiéndose de múltiples fuentes y métodos, sobre hechos o situaciones de interés público para dar a conocer su existencia, relaciones, orígenes o perspectivas, mediante el empleo de diversas estructuras y recursos expresivos”. Eduardo Ulibarri define con estas palabras el reportaje como género radiofónico de carácter informativo.

Esta descripción tan ajustada y completa del reportaje radiofónico la encontramos en la publicación de Emma Rodero Antón, Producción radiofónica. En este tomo, Emma Rodero dedica unas páginas al género en cuestión, tratando de ahondar en los rasgos más característicos y definitorios del mismo.

Partiendo de esta breve introducción al género del reportaje radiofónico, me dispongo a analizar, siguiendo el texto de Rodero, el reportaje de Radio 5 titulado Día Mundial de la Radio.

Con motivo del Día Mundial de la Radio, el 13 de febrero del año en curso, se emite en Radio 5 este reportaje con el mismo nombre. Luis Zaragoza locuta el reportaje, y repasa en él la evolución del medio radiofónico en las últimas décadas: la aparición de la radio digital, la diversificación de las plataformas de escucha, así como el desarrollo de nuevos contenidos (texto y vídeo en las webs de las emisoras).

Como buen reportaje, el texto de Luis Zaragoza va más allá de una simple noticia. La idea es profundizar en el tema en cuestión, ganar en expresividad a la clásica noticia. Es por esto que la duración del reportaje acostumbra a ser mayor que la de otros géneros informativos. En este caso hablamos de un reportaje de algo más de tres minutos de duración, en los que se exponen adecuadamente y de forma ordenada los puntos a tratar. Por todo ello, Rodero nos habla del reportaje como un género que goza de gran aceptación popular: “Debido a todas las características anteriores es fácil deducir que el reportaje es uno de los géneros que mejor atrae la atención de la audiencia. En general, a la mayoría de los oyentes les agrada escuchar un buen reportaje”.

Atendiendo a la temporalidad, podemos clasificar el reportaje en cuestión como un reportaje en diferido puro. Es una emisión en diferido en cuanto a que, tal y como explica Rodero, “no coincide con el instante en que se suceden o recrean los hechos que se exponen”. Además, decimos que es puro porque se ha construido únicamente a partir de fragmentos grabados. El hecho de que hablemos de un reportaje en diferido y puro nos permite asegurar que la elaboración del mismo resultó más compleja en lo que al montaje se refiere. Sin embargo, esto aporta una ventaja, y es que al tener un proceso de elaboración más complejo que el reportaje en directo, el producto final resulta más controlable.

Por otro lado, Rodero también clasifica los reportajes en función del grado de profundidad. De menor a mayor profundidad en el tema tratado, podemos hablar de reportaje elemental, documental o gran reportaje de investigación. La duración del reportaje determina en gran medida la posibilidad de profundizar en mayor o menor medida en el asunto en cuestión. Podríamos decir que el reportaje Día Mundial de la Radio es un reportaje elemental ya que, por la brevedad del mismo, abarca los conceptos de una forma un tanto superficial. Así describe Rodero el reportaje elemental: “Se trata del reportaje más simple que se puede realizar, aunque siempre manteniendo unas mínimas condiciones. De esta forma, el reportaje elemental es aquel que invierte un menor coste de tiempo en todo el proceso. El volumen documental consultado es mucho menor que en los otros casos, la recogida de material es menos laboriosa y el montaje es más simple ya que no cuenta con una excesiva complejidad técnica. Por lo tanto, esto se traduce también en que la duración del reportaje resulta menor: alrededor de los cinco minutos”.

A la hora de confeccionar el reportaje, se ha optado por una estructura de casos. La estructura de casos es aquella que presentan la historia de varias personas que viven la situación de la que se habla de igual o distinta manera. En este caso, se toman testimonios de personas que aseguran disfrutar de la radio en el coche, a través de podcasts o mediante la TDT. Todos están de acuerdo en que el transistor ha quedado atrás, imponiéndose otros medios que nos permiten escuchar la radio de igual manera, incluso con mejor calidad y cuando y donde queramos. Los testimonios hacen del reportaje un género más dinámico y menos monótono. El locutor acompaña las declaraciones y expone los asuntos a tratar. Además, se escucha un hilo musical durante todo el reportaje.

Por todo ello, podemos asegurar, como explica Rodero, que el reportaje goza de mayor libertad, resulta más expresivo, indaga en los hechos narrados con mayor profundidad, tiene una duración mayor que otros géneros por su exhaustividad, y disfruta de una mayor aceptación popular.

 

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